realidad

La mano temblorosa y sudorosa que calme las ansias,
una mente tan sensible a la sombra que provoque el aroma de dejar lo corrupto,
ojos tan brillantes y latentes que se olviden del presente y atraviesen el futuro.

Risas que al contagio se conviertan en llanto eterno de lo fuerte que sea,
Sol que aun en la lluvia salga sonriente sin pedir permiso,
Calor que tiemble al compás de los órganos a ritmo constreñidos.

Tiempo avaluado en tesoros abstractos que nadie más pueda apreciarlos,
palabras inertes que obvien el valor de lo esperado,
sonidos que endulcen el café y solo un elixir pueda lograrlo.

enero 12, 2014

Sueños

La mano temblorosa y sudorosa que calme las ansias, una mente tan sensible a la sombra que provoque el aroma de dejar lo corrupto, ojos tan […]